El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su administración iniciará una investigación comercial contra la Unión Europea (UE) en respuesta a la multa impuesta a Google. Este movimiento podría resultar en un “arancel sustancial” contra los 27 países que componen el bloque europeo.
Datos clave
- Multa a Google: US$ 1,000 millones.
- Trump anunció la investigación el viernes.
- La multa se deriva de la violación de la Ley de Mercados Digitales.
- La administración ha implementado aranceles a más de 80 países.
- Trump prometió que las sanciones serán completamente revertidas.
En una publicación en Truth Social, Trump calificó a la UE de "robadora" de empresas estadounidenses, alegando que las multas que afectan a gigantes tecnológicos como Google son injustas. Resaltó que esta medida es parte de un patrón de comportamiento contra las empresas estadounidenses, citando sanciones previas contra otras compañías como Apple y Amazon. Según Trump, las multas se imponen “sin explicación” y afectan injustamente a los contribuyentes en Estados Unidos.
¿Qué significa esto para las relaciones comerciales entre EE.UU. y la UE?
La advertencia de Trump sobre la imposición de aranceles marcaría un escalón más en la tensión comercial entre ambas regiones. La investigación se basará en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que permite al gobierno estadounidense reaccionar frente a prácticas comerciales que considere desleales. Esta herramienta ha sido utilizada anteriormente para ajustar aranceles a productos de muchos países, incluyendo aquellos de la UE y Chile.
Las sanciones impuestas por la UE a Google, que totalizan aproximadamente 890 millones de euros, se enfocan en la supuesta preferencia que el motor de búsqueda de Google otorga a sus propios servicios sobre los de otros competidores. La Comisión Europea argumenta que esta práctica limita la competencia en el mercado digital, lo que podría ser motivo de preocupación para los reguladores.
El contexto de esta disputa comercial es importante, ya que Trump ha enfatizado que Estados Unidos no será visto como un “alcancía” para Europa. Su retórica pone de relieve el compromiso de su administración por proteger a empresas nacionales y desafiar lo que considera injusticias en el comercio internacional.
La administración Trump se ha posicionado firmemente contra las regulaciones de las grandes tecnológicas en Europa, sugiriendo que la respuesta a estas sanciones podría llevar a una escalada del conflicto comercial entre ambos lados del Atlántico.
Con información de latercera.com

