Ciudad de México. - El Segundo Tribunal Colegiado de Apelación del Primer Circuito tomará una decisión clave el próximo 8 de octubre sobre la protección del maíz nativo en el país frente a semillas genéticamente modificadas. Este fallo podría redefinir la legislación nacional respecto a la soberanía alimentaria y los derechos de las generaciones futuras.
Desde hace más de diez años, el litigio ha sido impulsado por la Colectividad de Titulares del Derecho Humano al Medio Ambiente Sano, que ha puesto de manifiesto el riesgo de que el tribunal evada un análisis profundo de las pruebas presentadas. En primera instancia, se dictó una sentencia donde el juzgado valoró únicamente las pruebas de la empresa Monsanto, sin considerar las aportaciones de los demandantes.
Durante el proceso legal, se evidenció la presencia de maíz modificado genéticamente en México a través de documentos oficiales del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, así como del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria. Estos informes corroboran que diversas compañías, entre ellas Bayer-Monsanto y Corteva, han generado daños significativos a la biodiversidad del país.
La Colectividad ha puesto en duda la imparcialidad del tribunal, citando irregularidades en el manejo del caso. La validación de notificaciones dirigidas a la Colectividad, a través de los representantes legales de las demandadas, es considerada una usurpación procesal que vulnera la defensa de la causa que buscan proteger.
El contexto actual sugiere que la reciente reforma al Artículo Cuarto de la Constitución, que custodia a los maíces nativos de modificaciones genéticas, deberá ser fundamental en la resolución del tribunal. Este 8 de octubre, sociedad y sector agrícola estarán atentos a la decisión que marcará el rumbo de la soberanía alimentaria en México.
Con información de lucesdelsiglo.com

