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Treviño vinculado con Odebrecht será deportado a México

La detención de Carlos Treviño revitaliza la búsqueda de justicia en el caso Odebrecht en México.

Por Redacción1 min de lectura
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La detención de Carlos Treviño en EE. UU. reabre el caso Odebrecht, mientras México sigue buscando justicia por una red de corrupción que afectó a la administración de Pemex.

La reciente detención de Carlos Treviño, quien se desempeñó como director de Petróleos Mexicanos (Pemex) durante el final de la administración de Enrique Peña Nieto, marca un nuevo capítulo en el caso Odebrecht. Treviño fue arrestado el 13 de agosto en Estados Unidos y será deportado a México para enfrentar cargos de corrupción y lavado de dinero, según informó la presidenta Claudia Sheinbaum.

El caso Odebrecht, que estalló en 2016, expuso una vasta red de sobornos que la constructora brasileña habría realizado para asegurar contratos gubernamentales en varios países de América Latina, incluyendo México. Durante la investigación, Emilio Lozoya, exdirector de Pemex, jugó un papel clave al proporcionar detalles sobre cómo se facilitaron estos sobornos para poder aprobar la tan debatida reforma energética.

En México, las acusaciones señalan que entre 2010 y 2014 se entregaron un total de 10.5 millones de dólares en sobornos a funcionarios cercanos a Peña Nieto. Lozoya, tras ser detenido en España en 2020, implicó directamente a figuras como Luis Videgaray, exsecretario de Hacienda, y el propio expresidente, en un esquema que buscaba influenciar decisiones políticas y electorales.

Carlos Treviño, actualmente detenido por lo que se considera un error migratorio, también enfrenta acusaciones de haber recibido sobornos por 4 millones de pesos. A pesar de tener una solicitud de asilo en Estados Unidos, la expectativa de su pronta deportación añade presión y vigila al caso Odebrecht, con las autoridades mexicanas esperando cerrar de una vez por todas este capítulo en su lucha contra la corrupción.

El escándalo de Odebrecht, más allá de su impacto jurídico, ha dejado una marca indeleble en la política mexicana y en la percepción pública de cómo operan las altas esferas de poder en el país.

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