Monterrey, Nuevo León. - Whirlpool está cerrando su planta en Apodaca, Nuevo León, y trasladará la producción a su fábrica en Ramos Arizpe, Coahuila, a partir del segundo trimestre de 2027. Esta decisión forma parte de una estrategia destinada a optimizar la eficiencia operativa en su red de manufactura.
Como consecuencia de este cierre, se anticipan ajustes en la cadena de suministro y en la red de fabricación. La compañía ha comunicado que se espera un cargo por deterioro de activos que podría alcanzar hasta 95 millones de dólares, además de aproximadamente 30 millones en costos relacionados con el personal y 40 millones por gastos de reestructuración.
Datos clave
- Quién: Whirlpool Corporation
- Qué: Cierre de planta en Apodaca y traslado a Ramos Arizpe
- Dónde: Apodaca, Nuevo León y Ramos Arizpe, Coahuila
- Cuándo: Segundo trimestre de 2027
- Costos estimados: Hasta 165 millones de dólares
Este movimiento refleja la intención de Whirlpool de mejorar la estructura de costos de su división de refrigeración. Recientemente, la planta de Ramos Arizpe se benefició de un proyecto de expansión de 161 millones de dólares, que estaba programado para completarse entre 2022 y 2025. Esta expansión contempla la instalación de una línea de producción de refrigeradores French Door, con una capacidad de más de 300,000 unidades anuales y la creación de mil nuevos empleos en la región.
¿Qué implicaciones tiene el cierre de Apodaca?
El cierre de la planta en Apodaca representa el fin de más de 30 años de operaciones en esta localidad. Este movimiento podría impactar a los trabajadores de la planta así como a la comunidad local, que se verá afectada por la disminución en la actividad económica relacionada con la fábrica. Por otro lado, la transferencia a Ramos Arizpe puede generar oportunidades de empleo en esa área.
¿Cuál es el futuro de la planta en Ramos Arizpe?
Ramos Arizpe está en un proceso de consolidación como un centro de producción clave para Whirlpool. Con la reciente ampliación de sus instalaciones, la planta no solo aumentará su capacidad productiva, sino que también podría posicionarse para atraer nuevas inversiones y proyectos en el sector de electrodomésticos. Esto sugiere un enfoque a largo plazo para la empresa en esta región.
La reestructuración en Whirlpool implica un cambio significativo para la compañía en México. A medida que se avanza hacia el cierre de la planta en Apodaca, se estará vigilando la adaptación y respuesta de la planta de Ramos Arizpe para cumplir con la demanda esperada.
Con información de vanguardia.com.mx

