La jornada inaugural del Corpus Christi en Granada se caracterizó por una atmósfera más relajada en comparación con la agitación de su apertura. Los asistentes disfrutaron de un ambiente acogedor, impulsado por un clima favorable y la prudencia de los visitantes que se preparan para las festividades de los próximos días.
Las casetas del recinto ferial presentaron niveles de afluencia variados, con algunas prácticamente llenas mientras otras esperaban el incremento de visitantes a medida que avanzaba la noche. La música en vivo animaba el ambiente, con temas populares que invitaron a los granadinos a participar en la celebración. Los sabores tradicionales, como el “palito”, una bebida dulce de ron y caña de azúcar, también marcaron la pauta del día, convirtiéndose en un acompañante curioso de la festividad.
El recorrido por el ferial estuvo lleno de alegría infantil, con los pequeños interactuando con las carrozas y disfrutando de los gigantescos personajes que adornaban el evento. Las niñas, vestidas con trajes típicos, mostraron sus mejores pasos de baile, llenando los espacios de risas y energía. Con la llegada de la tarde, las familias comenzaron a buscar refugio en los puestos de comida ante un inesperado chaparrón, lo que impulsó un picnic improvisado al caer la noche.
A pesar de la nostalgia por décadas pasadas en que la ciudad vibraba aún más intensamente, el Corpus de este año mantiene la tradición en su esencia. Las decoraciones coloridas y las danzas al ritmo de la música crean un panorama que honra las festividades y la cultura granadina, mostrando que la celebración está en plena forma, a pesar de algunos cambios en el entorno.
El evento promete seguir atrayendo a los visitantes con actividades diversas y un ambiente festivo. Con buena gastronomía y espectáculos para todos, el Corpus se consolida como un espacio para compartir y disfrutar en familia.
Con información de granadahoy.com

