La residente más longeva del Zoológico de San Diego, conocida por su edad avanzada y su historia longeva, murió a los 141 años, resaltando la importancia y longevidad de las tortugas de Galápagos en cautiverio.
Después de más de un siglo de vida, la tortuga de Galápagos conocida como “Gramma” dejó de existir en el Zoológico de San Diego a la edad de 141 años. Su llegada al zoológico se remonta a principios de los años 30, cuando fue transferida desde el Zoológico del Bronx, en una época en que estas especies comenzaban a ser objeto de conservación y estudio en cautiverio. Durante su larga existencia, “Gramma” sobrevivió a eventos históricos y a distintas administraciones estadounidenses, formando parte del corazón de la comunidad local y siendo testigo de varias generaciones de visitantes que la conocieron como la “reina del Zoológico”. Aunque sufrió afecciones relacionadas con su avanzada edad, su fallecimiento marca la pérdida de una figura emblemática en el ámbito de la conservación de tortugas gigantes. Las especies de Galápagos pueden vivir más de un siglo en libertad y alcanzar aún mayores longevidades en condiciones controladas; la más longeva conocida fue Harriet, que vivió hasta los 175 años en Australia. La historia de “Gramma” refuerza la importancia de los esfuerzos específicos para conservar estas especies en cautiverio, ya que su longevidad ayuda a entender mejor su biología y necesidades de protección.
