Ismael Burgueño enfrenta una investigación por presunta delincuencia organizada, en medio de filtraciones y acusaciones de trasfondo político.
El alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño, fue notificado oficialmente por la Fiscalía General de la República (FGR) para comparecer en una investigación relacionada con posibles actividades de lavado de dinero y crimen organizado. La citación se entregó en el contexto de una investigación en curso en la Unidad Especializada en Investigación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, parte de la Subprocuraduría Especializada en Delincuencia Organizada. Aunque Burgueño no acudió personalmente, sus abogados atendieron el requerimiento, tras la difusión en redes sociales de los documentos oficiales.
El edil afirmó que no posee empresas relacionadas con actividades ilícitas y enfatizó que la gestión municipal opera bajo total transparencia, con mecanismos como portales de datos abiertos y comités de adquisiciones que garantizan rendición de cuentas. Además, rechazó vinculación alguna con la delincuencia organizada y consideró la denuncia anónima como parte de una estrategia política contra su administración. Para deslindarse de dudas, el alcalde cruzó en vehículo la frontera con Estados Unidos en un carril exprés, demostrando la confianza que aún mantiene en las instituciones estadounidenses.
Este caso se enmarca en una serie de incidentes que vinculan a funcionarios de Morena con presuntos actos de corrupción y lavado de dinero ligados al crimen organizado, incluyendo sanciones y acusaciones de autoridades internacionales. La situación genera preocupación sobre la integridad de las instituciones locales y la influencia de actores políticos en procesos judiciales.
