Higor William Diniz Ferreira esperaba su turno para realizar un salto de bungee jumping el 13 de junio en el Puente de Esqueleto, en San Pablo, Brasil. Sin embargo, su vida tomó un giro inesperado cuando María Eduarda Rodrigues de Freitas, una joven de 21 años que estaba delante de él, murió tras caer al vacío sin las cuerdas de seguridad necesarias.
Ferreira narró a un medio local que, por un retraso, no logró realizar su salto en el momento del accidente. "Tendría que haber sido yo. Me fui de casa más tarde de lo previsto y la diferencia con ella era de solo unas pocas personas en la fila", comentó. Ese pequeño desfase en el tiempo le salvó la vida.
El testigo también mencionó que no conocía a la víctima, pero que asistió al evento con un amigo, tomando la decisión de lanzarse impulsado por anuncios en línea. Aseguró que observó a los empleados revisando el equipo de seguridad en saltos anteriores; sin embargo, en el caso de De Freitas, las medidas de seguridad fallaron: "Ignoraron que no estaba bien asegurada", explicó.
Ferreira agregó que uno de los instructores mostró una preocupación inusual al huir del lugar inmediatamente después del incidente. Detalló que el joven responsable del lanzamiento recogió sus pertenencias y desapareció antes de que llegaran las autoridades. Esta versión es corroborada por la Policía Militar, que reportó que dos de los seis empleados involucrados intentaron escapar, aunque posteriormente fueron encontrados.
Las empresas encargadas de la actividad, Entre Cordas e Ih Voei, no han emitido comentarios sobre el trágico evento. Rafael Gomes dos Santos, abogado de los detenidos, argumentó que el bungee jumping no está regulado ni prohibido, lo que ha permitido que este tipo de eventos se realicen sin intervención de las autoridades.
Con información de clarin.com

