La confrontación por el presupuesto y acusaciones de financiamiento de violencia intensifica la polarización previa a las elecciones de 2027 y 2030 en la Ciudad de México.
La relación entre el partido oficialista Morena y la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, se fortalecido en un escenario de crecientes tensiones en la Ciudad de México. La confrontación estalló durante una comparecencia en el Congreso local, donde la edil defendió propuestas para una distribución más equitativa de recursos públicos. La alcaldesa aclaró que su gestión busca un presupuesto que refleje la realidad de la movilidad y densidad poblacional en la demarcación, que recibe financiamiento insuficiente pese a la afluencia diaria de millones de personas.
Por su parte, integrantes de Morena acusaron a Rojo de la Vega de supuestamente financiar movilizaciones violentas y utilizar recursos públicos para influir en conflictos sociales, lo que generó una serie de cruces y cuestionamientos en el Palacio de Donceles. La alcaldesa denunció que la sesión fue convertida en un circo político, y afirmó su compromiso por seguir trabajando por los ciudadanos, sin ceder ante las presiones. Estas agresiones políticas agudizan un escenario ya polarizado, en medio de las próximas elecciones de 2027 y 2030, en las que la disputa por el control de uno de los símbolos de la política capitalina se vuelve cada día más evidente.
El diferendo refleja también una disputa por la gestión presupuestal, puesto que la alcaldesa propone una redistribución directa de recursos basada en las aportaciones del cobro del predial y agua, argumentando que la actual estructura favorece a quienes no viven en la ciudad y limita las oportunidades para obras y programas sociales. La tensión entre ambos actores revela un panorama de confrontación política que amenaza con prolongarse, elevando la presión sobre el Congreso y afectando la estabilidad del entorno político en la capital.
