La discusión política se agudiza entre La Libertad Avanza (LLA) y el PRO luego de que Manuel Adorni, designado como jefe de Gabinete, no presentara su declaración jurada. Esta situación reacendió las críticas en un escenario de acusaciones mutuas de corrupción y falta de transparencia.
María Eugenia Vidal, del PRO, utilizó su cuenta en redes sociales para criticar a Adorni, comparándolo con un esqueleto que espera su declaración. Desde el Gobierno, se contrarrestó la crítica alegando el historial judicial de Vidal, quien ha enfrentado denuncias por enriquecimiento ilícito y otros problemas legales.
Históricamente, la fricción entre el PRO y LLA no es nueva. En días pasados, Mauricio Macri ya había cuestionado la elección de Adorni para el cargo, advirtiendo que los desafíos pueden surgir tanto desde el exterior como desde el interior del partido. Esta tensión escaló cuando se hizo evidente el crecimiento no justificado del patrimonio de Adorni.
La respuesta del Gobierno ha subrayado que aunque muchas de las denuncias contra Vidal han sido desestimadas, la presunción de inocencia debe prevalecer, lo que contrasta con la posición crítica que adoptó recientemente. En un contexto de acusaciones, el PRO ha sido objeto de críticas por su historial de denuncias que datan de la presidencia de Macri, quien tuvo que enfrentar 148 denuncias a lo largo de su mandato.
El futuro de estas tensiones políticas queda pendiente mientras la relación entre los líderes sigue en un estado de alerta. A medida que se acercan las elecciones, cada partido debe evaluar sus estrategias para evitar fracturas que puedan afectar sus posibilidades en los comicios de 2027.
Con información de ambito.com

