Los ciudadanos mexicanos que cuenten con una Tarjeta de Cruce Fronterizo (BCC) no necesitan visa ni pasaporte para ingresar a Estados Unidos por tierra o mar. Este procedimiento aplica a quienes viajan directamente desde México hacia el país estadounidense, facilitando el cruce fronterizo.
La Tarjeta de Cruce Fronterizo es un documento laminado que permite a los mexicanos realizar múltiples viajes al país vecino. Una vez emitida, su validez es de diez años y permite estancias de hasta 30 días en Estados Unidos, siempre que el motivo sea turístico o relacionado con negocios.
Es fundamental cumplir con ciertos requisitos para solicitar la BCC, entre ellos ser ciudadano mexicano y tener la residencia en México al momento de realizar el trámite. La solicitud se puede realizar en las embajadas o consulados de Estados Unidos en el país, así como demostrar vínculos sólidos que aseguren el regreso a México.
Con este documento, los portadores que lleguen por medios terrestres o marítimos están autorizados para estancias en la zona fronteriza. Esta se extiende a áreas específicas en California, Arizona, Nuevo México y Texas, limitando la distancia a menos de 120 kilómetros de la frontera.
La BCC funciona como una visa para quienes presenten un pasaporte, permitiendo el ingreso a todas las regiones estadounidenses mediante cualquier medio de transporte, según lo estipulan las autoridades de Aduanas y Protección Fronteriza.
Con información de cronista.com

