La inauguración de la Copa Mundial de Fútbol 2026 generó interrogantes en varios estados de México sobre la posible suspensión de actividades educativas y laborales. Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que no habrá un descanso obligatorio nacional, cada estado definirá su propia estrategia.
La Ciudad de México será la única entidad con medidas obligatorias. Las clases serán completamente suspendidas en todos los niveles, desde educación básica hasta universidades, debido a la magnitud del evento. El trabajo en dependencias públicas se realizará bajo modalidad de home office para reducir el tráfico durante el evento inaugural.
Por otro lado, Jalisco y Nuevo León, que también albergarán partidos, evaluarán medidas específicas. En Jalisco, las clases seguirán el calendario habitual, pero se considerarán ajustes en los horarios para mitigar el impacto vehicular. En Nuevo León, las actividades laborales y educativas continuarán normalmente, aunque se alentará a facilitar horarios en Monterrey.
Estados como Baja California y Guanajuato permitirán a los estudiantes justificar su inasistencia el día de la inauguración, aunque las escuelas permanecerán abiertas. Estas decisiones reflejan un enfoque más flexible, permitiendo a las familias elegir cómo disfrutar del evento.
En la mayoría de los estados, incluyendo el Estado de México y Puebla, las actividades se mantendrán sin alteraciones. El 11 de junio será un día normal, aunque algunas condiciones climáticas podrían provocar contenciones escolares. La organización del Mundial 2026 representa desafíos logísticos importantes para las ciudades sede, que buscan garantizar una movilidad fluida y seguridad para los asistentes al evento.
Con información de vanguardia.com.mx

