Ciudad de México, CDMX. - México se consolidó como pionero al implementar en 1991 el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX), diseñado para informar a la población en los momentos previos a un terremoto. Este sistema permite evacuar edificios y áreas de riesgo, contribuyendo a la salvaguarda de vidas humanas.
El SASMEX se activó tras el devastador temblor de 1985 y ha crecido en cobertura a lo largo de los años. Desde 2003, abarca estados costeros del Pacífico, como Oaxaca, Michoacán y Guerrero, y se ha extendido a otras entidades federativas. Este sistema es conocido por su alerta sonora a través de altavoces públicos, aunque su efectividad depende de la distancia del epicentro del sismo.
Posteriormente, Japón desarrolló su propio sistema de alerta sísmica en 2007, considerado uno de los más avanzados del mundo. Tras sufrir devastadores terremotos, Japón destinó alrededor de 1,000 millones de dólares para construir su red de alertamiento. Su sistema no solo emite alertas a través de altavoces, también utiliza redes de telefonía móvil y plataformas de radio y televisión, logrando un alcance más amplio.
El Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (CIRES) ha reportado que, al igual que el SASMEX, el sistema japonés avisa a la población conforme la magnitud y la distancia del sismo. Ambas naciones se han posicionado como referentes en tecnología de alerta sísmica, pero no son las únicas; otros países también están desarrollando iniciativas en este campo.
Ambos sistemas están diseñados para salvar vidas y mitigar daños, especialmente considerando que fenómenos telúricos son comunes en regiones con alta actividad sísmica.
Con información de expansion.mx

