El movimiento ocurrió en Crucecita, Oaxaca, pero fue percibido en varias regiones del país, sin activar alerta sísmica en la capital. La noche del miércoles, un sismo de magnitud 5.2 sacudió el sureste de Crucecita, en el estado de Oaxaca, con una profundidad de aproximadamente 9 kilómetros. El evento fue percibido en diferentes áreas del país, incluida la Ciudad de México, donde se registraron reportes de sensación del movimiento telúrico. Inicialmente, el Sistema de Sismológico Nacional informó una magnitud preliminar de 5.6, ajustando posteriormente los datos tras el análisis técnico. La capital mexicana experimentó la percepción del sismo, aunque las autoridades del Sistema de Alertamiento Sísmico explicaron que la energía liberada en los primeros segundos no fue suficiente para activar la alerta en la ciudad. Esto se debe a que la magnitud y la dispersión del movimiento no alcanzaron los niveles establecidos para esa respuesta. La región de Oaxaca, una zona sísmicamente activa por su ubicación en el cinturón de fuego del Pacífico, continúa en alerta ante posibles réplicas o movimientos similares, aunque este evento no provocó daños ni alertas en la capital mexicana. En el contexto de la vulnerabilidad sísmica del país, este tipo de fenómenos refuerzan la importancia de mantener las medidas de protección y respuesta ciudadana ante sismos de distintas magnitudes. La conciencia sobre las áreas de riesgo y la preparación continua contribuyen a reducir los posibles impactos de estos eventos naturales.
