Un sismo de 6.1 grados, originado en las costas de Cuba, causó alarma en Mérida y Cancún durante la tarde del 8 de junio. Los efectos fueron perceptibles en diversas localidades de la península de Yucatán, generando momentos de pánico entre la población.
Tras el movimiento telúrico, se activaron operativos de emergencia por parte de Protección Civil y autoridades municipales en Yucatán y Quintana Roo. Se llevaron a cabo evacuaciones en edificios y centros comerciales como medida de precaución, mientras se atendían varios reportes relacionados con la sacudida.
El sismo tuvo su epicentro a 104 kilómetros al oeste-noroeste de Mantua, Cuba. Testigos en ambas ciudades compartieron videos en redes sociales mostrando cómo las estructuras vibraban y las luces parpadeaban. Las imágenes reflejan el caos momentáneo en las calles, con ciudadanos abandonando rápidamente sus hogares.
Los expertos destacaron que este evento sísmico es notable, ya que ocurrió dentro de una placa tectónica, un fenómeno menos común en contraste con los sismos que surgen en los bordes de placas. El sismo afectó a municipios como Ticul y Tizimín, donde se reportó que muchos habitantes vivieron la intensidad del temblor.
A pesar de la magnitud del temblor, las autoridades han informado que no se registraron daños significativos en la región. Yucatán, catalogada como una zona de baja actividad sísmica, generalmente no enfrenta este tipo de situaciones. Sin embargo, el evento reavivó la discusión sobre la falla de Ticul, un tema de interés entre la comunidad local.
Con información de tvazteca.com

