Un sismo de magnitud 4.0 se registró a las 03:01 horas de este 2 de junio, a 134 kilómetros de Guerrero Negro. El temblor tuvo una profundidad de 15.3 kilómetros, lo que lo mantuvo dentro de parámetros habituales para la región.
El país se localiza en una zona sísmica activa, donde convergen cinco placas tectónicas: Caribe, Norteamérica, Pacífico, Rivera y Cocos. Esta configuración geológica provoca movimientos constantes, haciendo de México una de las naciones más propensas a la actividad sísmica.
Hasta el momento no se han reportado daños ni víctimas a raíz del sismo. Las autoridades locales siguen monitoreando la situación para asegurar la seguridad de la población y dar aviso sobre cualquier eventualidad.
La historia sísmica del país revela que eventos como este son comunes, pero no siempre son de gran magnitud. La preparación ante desastres naturales es clave para mitigar riesgos y garantizar la seguridad ciudadana.
Los ciudadanos deben mantenerse informados y seguir las recomendaciones de las autoridades en caso de movimientos telúricos futuros, especialmente en áreas propensas a sismos. Las simulaciones y prácticas de evacuación continúan siendo esenciales en la cultura de prevención en México.
Con información de infobae.com

