La confrontación reciente entre Claudia Sheinbaum y Ricardo Salinas Pliego reavivó el debate sobre el rol de los medios y la construcción de narrativas políticas. Tras la aparición de mantas con mensajes sobre “narcogobernadores” en la capital, Sheinbaum hizo un llamado a la ciudadanía para evitar el consumo de contenidos de TV Azteca.
Este enfrentamiento va más allá de la política, mostrando cómo hoy las tácticas de comunicación se extienden más allá de las campañas electorales y anuncios convencionales. En la actualidad, las calles, redes sociales y medios son plataformas de branding político donde diversas figuras intentan influir en la opinión pública y moldear percepciones.
Expertos en marketing político indican que estas disputas generan un alto nivel de viralidad, ya que la combinación de polémica y figuras conocidas logra captar la atención del público. En un ambiente donde la atención es uno de los recursos más valiosos, tanto Gobiernos como empresas buscan dominar la conversación pública y aumentar su influencia.
La publicidad exterior, conocida como OOH, representa una herramienta clave para TV Azteca frente a Sheinbaum. Este formato, que incluye anuncios en espacios públicos, se distingue por su efectividad ya que no depende del consumo activo de medios convencionales. Su fortaleza radica en la constante presencia en la vida diaria de las personas, integrándose a su rutina cotidiana.
Sheinbaum ha negado cualquier intención de ataque político contra TV Azteca, justificando su regreso de publicidad oficial al hecho de que el gobierno no puede destinar recursos públicos a quienes no cumplen con sus obligaciones fiscales. La mandataria enfatizó que el pago de impuestos es esencial y que los recursos generados por este tipo de litigios contribuirían a programas sociales.
En el pasado, se han presentado situaciones similares, como durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, donde la publicidad exterior fue usada como una herramienta de crítica política. Estos episodios han llevado al gobierno a incrementar la supervisión sobre la regulación de publicidad urbana, buscando evitar que ciertos grupos influyan en la narrativa de forma indebida.
Con información de merca20.com

