El primero de junio, durante la conferencia de prensa de La Mañanera, Claudia Sheinbaum, presidenta de México, abordó las recientes acusaciones realizadas por los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón. Estas afirmaciones, realizadas en un mitin de apoyo a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, se centraron en la administración federal, a la que ambos expresidentes calificaron de ‘narcogobierno’.
Fox y Calderón criticaron abiertamente al gobierno de Sheinbaum, señalando la presencia de corrupción en Sinaloa relacionada con militantes de Morena. Fox, en particular, hizo declaraciones severas, siempre apuntando a una narrativa de un “gobierno de narco criminales”. Frente a estas declaraciones, Sheinbaum no tardó en responder en el evento de Rendición de Cuentas del 31 de mayo, donde puso en duda la validez de las críticas de los expresidentes.
La mandataria destacó que los gobiernos de Fox y Calderón permitieron la injerencia extranjera en la política mexicana, citando el operativo ‘Rápido y Furioso’ como un ejemplo de cómo sus administraciones facilitaron el acceso del crimen organizado a armamento. Sheinbaum enfatizó la necesidad de que los expresidentes realicen una autocrítica en lugar de solo señalar errores ajenos.
Durante la conferencia del 1 de junio, Sheinbaum volvió a criticar lo que consideró hipocresía en las acusaciones apuntadas hacia su gobierno y sugirió que la falta de autocrítica es notable en los discursos de sus predecesores. También cuestionó la popularidad actual de Fox y Calderón, sugiriendo que su relevancia podría haber disminuido desde que dejaron la presidencia.
Con información de vanguardia.com.mx

