La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo negó que el caso de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, tenga un trasfondo político. Esto surge después de que la mandataria panista denunciara persecución al dirigirse a la Fiscalía General de la República (FGR) para impugnar un citatorio relacionado con el caso.
Durante su conferencia matutina, la presidenta enfatizó la importancia de garantizar la soberanía del país y evitar injerencias externas, mencionando la situación del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Sheinbaum destacó que el operativo que resultó en la muerte de agentes de la CIA estaba vinculado al desmantelamiento de un narcolaboratorio.
Sheinbaum Pardo aclaró que no se le están imputando acusaciones a Campos Galván, que debe ser la FGR la que comparta los resultados de la investigación. Subrayó que se ha intentado minimizar la situación, y reafirmó que la investigación es clave para el país, defendiendo la necesidad de cumplir con las leyes y garantizar que no se afecte la soberanía mexicana ante acciones extranjeras.
La presidenta también se pronunció sobre las acusaciones de narcotráfico que enfrenta Rocha Moya, insistiendo en que cualquier señalamiento debe basarse en pruebas concretas y en el respeto a las leyes mexicanas. Insistió en la responsabilidad de las autoridades para clarificar las relaciones con organismos internacionales como Interpol.
Sobre las recientes reformas aprobadas en la Cámara de Diputados, que permitirían que magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación participaran nuevamente en elecciones, Sheinbaum evitó posicionarse a favor o en contra, indicando que es una decisión del Congreso. Aclaró que el nuevo marco no implica un periodo automático de 17 años para los magistrados, sino que se les ofrecería la oportunidad de competir en futuras elecciones.
Con información de eluniversal.com.mx

