La mandataria enfatiza que la decisión se basó en aspectos de seguridad y viabilidad ambiental, no en decisiones políticas.
La jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, redefinió las razones que llevaron a cancelar el proyecto de construcción del aeropuerto en Texcoco, asegurando que las razones principales fueron técnicas y ambientales. La mandataria explicó que, desde 2014, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes reconoció que el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) operaba en condiciones de saturación durante horas pico, por lo que se consideró necesario planear una nueva infraestructura aeroportuaria.
El proyecto de Texcoco fue retomado durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, pero se enfrentó a obstáculos por su viabilidad técnica y por su impacto ambiental. La zona, caracterizada por hundimientos naturales y como único vaso regulador de lluvias en el Valle de México, no era apta para una ampliación o construcción segura. Posteriormente, tras un proceso de consulta ciudadana en 2018, se optó por la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles en Santa Lucía, una decisión sustentada en criterios de seguridad aeroportuaria y protección del entorno, sin motivaciones políticas.
Sheinbaum afirmó que la transferencia de las operaciones de carga aérea del AICM al aeropuerto de Santa Lucía en 2023 responde a consideraciones técnicas de seguridad y capacidad. Además, adelantó que próximamente mantendrá encuentros con aerolíneas y autoridades internacionales para reforzar la cooperación en materia aérea, priorizando siempre la seguridad y el bienestar de los usuarios.
Este enfoque técnico y transparente busca despejar dudas en torno a la reciente transformación en la infraestructura aeroportuaria del país, resaltando los aspectos de seguridad y sostenibilidad en la toma de decisiones.
