La presidenta de México reafirma la apertura del país para recibir cualquier selección en el torneo, promoviendo una postura diplomática y amistosa.
A poco menos de un año para la celebración del Mundial de 2026, las preparaciones en México avanzan con entusiasmo, ya que el país será uno de los tres anfitriones junto con Estados Unidos y Canadá. Las ciudades mexicanas preparan infraestructura y servicios para dar la bienvenida a miles de turistas y aficionados de todo el mundo durante el evento deportivo más importante a nivel global.
En un contexto donde la organización del torneo contempla la participación de 16 equipos en México, la presidenta del país reafirmó la postura de apertura y amistad que caracteriza a México en el escenario internacional. Durante una conferencia matutina, Claudia Sheinbaum expresó que el país no tiene preferencias respecto a las selecciones nacionales que competirán en territorio mexicano, subrayando la relación diplomática del país con todos los destinos: “México es amigo de todos los países del mundo”.
El torneo marcará un hito importante en la historia del deporte en la región, ya que por primera vez se llevará a cabo en tres países simultáneamente, lo que implica una atención global y una oportunidad para promover la unión internacional a través del fútbol. México albergará 13 partidos, incluyendo el encuentro inaugural en el Estadio Azteca, y los partidos de octavos de final en diferentes sedes.
La infraestructura en las principales ciudades ya se prepara, destacando en particular el Estadio Azteca en Ciudad de México, que será escenario del acto inaugural, y los estadios en Guadalajara y Monterrey, que recibirán varias fases del torneo. Estas ciudades están realizando mejoras en accesos y servicios para garantizar una experiencia segura y cómoda a visitantes y espectadores. La iniciativa refleja el compromiso del país por mostrar su capacidad organizativa y hospitalidad ante el mundo, sin importar qué selecciones participen.
La trascendencia de unir esfuerzos en la organización de un evento de esta magnitud reafirma la posición de México como un destino inclusivo y colaborativo, preparado para ofrecer un espectáculo futbolístico que une a diferentes naciones y culturas bajo un mismo objetivo: celebrar el deporte y la amistad internacional.
