Ciudad de México, CDMX. - La presidenta Claudia Sheinbaum es objeto de críticas por su comportamiento explosivo en privado, contrastando con su imagen tranquila durante las conferencias matutinas. En días recientes, una reunión con la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, evidenció esta dualidad, donde ambas se gritaron durante varios minutos, según relató Campos en una entrevista.
Se ha reconocido que en privado Sheinbaum adopta un estilo de mando autoritario, inusitado respecto a la calma que proyecta en sus apariciones públicas. La mandataria ha admitido gritar a sus colaboradores, un comportamiento que se aleja de la figura mesurada que intenta transmitir a la ciudadanía cada mañana.
Estas actitudes no son nuevas. En mayo, se reportó que miembros de su equipo también describieron un acercamiento al poder basado en el desprecio y la intimidación, evidenciando una creciente intolerancia a lo largo de su gestión. A pesar de su insistente búsqueda de legitimidad democrática, sus acciones tienden a contradecir este impulso.
En la conferencia matutina, Sheinbaum defendió la elección de Guadalupe Taddei como presidenta del INE, desestimando las críticas sobre la relación con el partido Morena. Taddei, quien ha sido ligada a la corrupción y el abuso de poder, es vista por muchos como un reflejo de las prácticas opacadas de la 4T.
El próximo reto para Sheinbaum será abordar estas críticas y evaluar la efectividad de su estilo de gobierno a medida que avanza su administración.
Con información de informador.mx

