La presidenta Claudia Sheinbaum, en un discurso reciente desde el Monumento a la Revolución, abordó las preocupaciones que tiene sobre amenazas provenientes de Estados Unidos, dedicando gran parte de su mensaje a una supuesta ofensiva mediática. Durante aproximadamente 19 minutos, delineó un panorama que, según ella, implica la intención de sectores radicales estadounidenses de influir en las elecciones en México.
Sheinbaum destacó eventos clave, comenzando con el incidente ocurrido el 19 de abril, cuando elementos de la CIA y autoridades locales destruyeron un laboratorio de fentanilo en Chihuahua, resultando en la muerte de varios involucrados. Asimismo, mencionó una acusación formulada por una oficina del Departamento de Justicia el 29 de abril, en la que se señalaba a funcionarios de Sinaloa sin evidencias claras.
En el contexto de este discurso, la presidenta se refirió a la situación del exgobernador Rubén Rocha Moya, quien enfrenta acusaciones y cuya extradición ha generado controversia. Sheinbaum sugirió que la entrega de Rocha Moya a Estados Unidos podría implicar un riesgo significativo para su administración y para la estabilidad política de Morena, el partido en el poder.
El discurso, cargado de un tono enérgico y defensivo, toma forma en un momento en que la tensión con Estados Unidos se eleva. La presidenta planteó interrogantes sobre los verdaderos intereses detrás de las acciones de las autoridades estadounidenses, sugiriendo que podrían estar utilizando la situación en México para sus objetivos electorales. Esto refleja una estrategia de anticipación ante posibles filtraciones o revelaciones en la prensa, lo que generó un espacio político para abordar estas preocupaciones.
Con información de vanguardia.com.mx

