La selección de Irán llegó a Tijuana, Baja California, para establecer su base de preparación con miras al Mundial 2026. Este torneo se presenta complicado debido a la guerra con Estados Unidos, que ha limitado la entrada de ciertos miembros del cuerpo técnico y directivo a los partidos en territorio estadounidense.
El entrenador Amir Ghalenoei expresó su agradecimiento a México y la FIFA por permitir su llegada, pero lamentó que la selección no hubiera podido llegar una semana antes para adaptarse a la marcada diferencia horaria. Durante su arribo, algunos aficionados iraníes dieron la bienvenida con banderas, mientras la seguridad fue reforzada en el aeropuerto y en el estadio donde entrenarán.
Ehsan Hajsafi, capitán del equipo, cuestionó a la FIFA sobre la demora en la obtención de visados para ingresar a Estados Unidos, resaltando la complejidad de participar en el torneo bajo condiciones de guerra. A pesar de estos desafíos, afirmó que el equipo está listo y optimista por su desempeño en la fase de grupos.
Con el primer partido programado para el 15 de junio en Los Ángeles, Irán está en una situación única, siendo el primer país en guerra con uno de los anfitriones del torneo. Aunque se han aprobado algunos visados para los jugadores, el cuerpo técnico enfrenta restricciones, incluyendo la negativa a la entrada de su presidente, Mehdi Taj.
La llegada del equipo a Tijuana, una ciudad fronteriza, ha suscitado comentarios entre los locales sobre la fusión de política y deporte. Las complicaciones en el proceso de visado reflejan un contexto más amplio en el que la selección iraní ha tenido que lidiar con la incertidumbre y restricciones desde su campaña de clasificación.
Con información de lateja.cr

