La defensa aérea de Rusia ha desarrollado una intensa actividad en los últimos días como respuesta a los ataques de drones ucranianos. En aproximadamente 35 horas, se reportó la interceptación de más de 300 aeronaves no tripuladas que se dirigían hacia Moscú. Las autoridades defendieron que estos operativos han sido parte de las contramedidas para proteger a la capital.
El Ministerio de Defensa ruso aseguró que los drones fueron destruidos en diferentes lugares antes de que pudieran alcanzar objetivos urbanos. Serguéi Sobianin, alcalde de Moscú, mencionó que aún en horas recientes, se habían registrado más interceptaciones a medida que los drones se acercaban a la ciudad, lo que sugiere un patrón de ataques que podría continuar en las próximas horas.
Aunque el número de drones derribados es considerable, la veracidad de las cifras ha sido objeto de análisis. Expertos han señalado que el gobierno ruso podría estar utilizando estos datos para reforzar la imagen de la efectividad de su sistema de defensa y para mantener la moral de la población. Por el momento, no hay información confirmada sobre víctimas o daños significativos.
Dmitri Peskov, vocero del Kremlin, reafirmó la eficacia de la defensa antiaérea y declaró que el presidente Vladimir Putin recibe informes regulares sobre el estado de los ataques. Peskov también criticó la actitud de gobiernos europeos, afirmando que existe un malentendido sobre la habilidad de Moscú para entablar negociaciones, complicando así el camino hacia posibles diálogos.
Serguéi Lavrov, ministro de Asuntos Exteriores ruso, calificó la postura de la Unión Europea como contradictoria, dado que busca actuar como mediador pero impone sanciones a Rusia. Lavrov advirtió que Europa se ha involucrado activamente en el conflicto, lo que limita las posibilidades de llegar a negociaciones imparciales.
Con información de municipiospuebla.mx

