Washington D. C. - El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, se reunió este lunes con Mike Hammer, jefe de la misión diplomática estadounidense en Cuba, en un contexto de creciente tensión bilateral. La reunión se centró en la asistencia humanitaria para la isla, donde la administración Trump está aumentando la presión para lograr cambios políticos y económicos.
Durante el encuentro, ambos funcionarios discutieron un paquete de ayuda humanitaria de 100 millones de dólares, que se canalizará a través de organizaciones como Cáritas. Este tercer envío se produce después de dos anteriores, que suman nueve millones de dólares. La asistencia busca evitar que los recursos beneficien al Gobierno cubano, y se dirige a proporcionar alimentos y artículos de higiene a los afectados.
La Administración Trump ha enfatizado que la ayuda debe llegar directamente a los cubanos, en un momento en el que la crisis económica en la isla se ha acentuado tras la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro y la reducción de envíos de petróleo de Venezuela y México. En este contexto, La Habana ha mantenido que apoya la ayuda humanitaria "siempre que beneficie al pueblo", pero critica las sanciones de EE. UU. como un castigo colectivo que agrava el sufrimiento.
La actividad de Hammer ha suscitado controversia, y el canciller cubano, Bruno Rodríguez, lo acusó de "incompetente e ineficaz", señalando su intervención en temas internos cubanos. Por su parte, Washington sostiene que el diplomático actúa dentro de las normas internacionales y ha instado a La Habana a cesar cualquier represalia contra su labor.
En seguimiento a estas tensiones, las autoridades estadounidenses están atentas a la evolución de la situación en Cuba y a la forma en que se implementará la mencionada ayuda humanitaria.
Con información de oncubanews.com

