La nueva tarifa pretende ordenar las visitas y financiar la conservación del famoso monumento.
La Fontana de Trevi, emblema de Roma, implementó desde este lunes una tarifa de acceso de dos euros para turistas. La medida busca regular el flujo de visitantes y mejorar la experiencia en este icónico sitio histórico.
Las autoridades locales estiman que los ingresos anuales superarán los seis millones de euros, destinados a mantener el monumento y financiar actividades culturales para los romanos. Aunque muchos turistas apoyan la iniciativa, otros creen que el acceso debería ser gratuito.
El gobierno local defiende este cobro como una forma de proteger el valor cultural y la belleza de la Fontana de Trevi, que atrae a millones de personas cada año.

