La rivalidad entre la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el empresario Ricardo Salinas Pliego se ha reavivado casi cuatro meses después del acuerdo del Grupo Salinas para saldar un adeudo fiscal de más de 32 mil millones de pesos al SAT. Durante una reciente conferencia matutina, Sheinbaum hizo un llamado a evitar el consumo de TV Azteca, afirmando que la cadena promueve una campaña en su contra ligada al empresario.
Desde Palacio Nacional, Sheinbaum señaló que Salinas probablemente reaccionaría en redes sociales tras sus comentarios, subrayando una vez más la tensión que ha caracterizado la relación entre ambos. Asegura que los medios de comunicación tradicionales alimentan una narrativa negativa sobre su gobierno y, en respuesta, propuso la creación de un reconocimiento para identificar información falsa.
TV Azteca, en respuesta, consideró el llamado de la presidenta como un intento de censura. Afirmó que este tipo de declaraciones atacan la libertad de expresión y criticó la presunta complicidad del gobierno federal con el crimen organizado, mencionando a varios políticos en su denuncia.
Salinas Pliego, por su parte, adoptó un tono provocador en redes sociales, haciendo referencia a los “narcopolíticos” y denunciando la hostilidad que ha enfrentado por parte del gobierno. Este cruce de palabras refleja un conflicto que no se limita solo al ámbito mediático, sino que también abarca aspectos empresariales y políticos significativos.
La polémica tiene antecedentes de años, con Salinas Pliego acusando desde 2023 de persecución política, y la presidenta defendiendo las acciones fiscales como necesarias y legales. En septiembre de 2025, Grupo Salinas ya había amenazado con acciones legales contra Sheinbaum por difamación. Ambas partes continúan en una disputa abierta, reflejando tensiones más amplias en el panorama político mexicano.
Con información de oaxaca.eluniversal.com.mx

