El aprovechamiento energético de residuos está ganando terreno en Colombia como una alternativa viable para la industria, en medio de la discusión sobre el futuro de los combustibles fósiles. La compañía Atica, especializada en gestión de residuos y economía circular, destaca que actualmente el país solo aprovecha el 12.4% de los residuos generados, mientras que una parte significativa puede transformarse en combustible para procesos industriales que dependen del carbón.
Datos clave
- Cuándo: Actualmente implementado
- Dónde: Colombia
- Qué: Aprovechamiento energético de residuos para sustituir carbón
- Quién: Atica, empresa líder en gestión de residuos
- Porcentaje de residuos aprovechados: 12.4%
La falta de valorización de residuos en Colombia se traduce en un desperdicio significativo de materiales que, tras un proceso de separación y acondicionamiento, pueden convertirse en combustibles derivados de residuos (CDR). Estos combustibles son particularmente útiles en el sector cementero, donde se requiere calor de alta temperatura, posibilitando una combustión eficaz y limpia.
¿Cómo se convierten los residuos en energía?
Los residuos que se utilizan son aquellos que no tienen un mercado de reciclaje viable, como plásticos multicapa, textiles y empaques complejos. La transformación de estos materiales en CDR contribuye a un modelo energético que no interfiere con las rutas de reciclaje ya existentes, sino que se centra en aquellas fracciones de residuos que de otro modo terminarían en vertederos.
Mauricio Abondano, gerente de Disposición Nacional de Atica, subraya la importancia de esta técnica dentro de la seguridad energética del país. La mayoría de la energía consumida en la industria se destina a procesos térmicos, y sustituir carbón por residuos puede ser una solución efectiva y sostenible.
¿Qué beneficios trae el coprocesamiento?
El coprocesamiento de residuos en hornos industriales también genera beneficios ambientales al reducir las emisiones de dióxido de carbono y evitar la producción de metano, un potente gas de efecto invernadero. Esta doble ventaja se vuelve clave en las estrategias de mitigación del cambio climático.
Atica opera tres líneas de producción de CDR con capacidad para procesar cerca de 7,000 toneladas al año, lo que refleja un potencial significativo para aumentar la sostenibilidad dentro de la industria colombiana. Sin embargo, a pesar de los avances, el mercado colombiano todavía se encuentra en una etapa inicial en comparación con estándares internacionales.
Atica plantea que el uso de residuos como fuente energética no solo es una medida ambiental, sino una oportunidad para mejorar la competitividad industrial, al ofrecer una alternativa menos vulnerable a las fluctuaciones del mercado internacional de combustibles fósiles.
Con información de portafolio.co

