Durante el primer fin de semana de julio, el Pirineo oscense se vio marcado por una ola de rescates. La Guardia Civil ejecutó un total de 30 intervenciones, logrando auxiliar a 40 personas, incluyendo tres fallecimientos. Las causas más comunes fueron deshidrataciones, agotamientos y extravíos, afectando a montañeros, senderistas y menores de edad.
El lunes 6 de julio, el Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (Greim) llevó a cabo tres rescates. Uno de los afectados fue un joven de 17 años de Burdeos que presentaba síntomas de deshidratación en el Ibón de Acherito, en el municipio de Ansó. Otro rescate involucró a una montañera de 20 años de Barcelona, quien sufrió un traumatismo craneoencefálico tras una caída de piedras en el Canal Fonda, cerca de Sahún. Asimismo, se asistió a dos montañeros franceses que padecían agotamiento en el Collado Diente de Llardana.
El martes, el Greim rescató a un menor, de 15 años, y su monitora, quienes sufrieron problemas de salud en una excursión en el área de GR Coronas, en Benasque. También se atendió a una barranquista francesa, de 30 años, afectada por una posible fractura en el Barranco Gorgas Negras.
¿Cuáles fueron los incidentes más graves?
El jueves 9 de julio, los rescatistas intervinieron en nueve casos, incluyendo la asistencia a un montañero fallecido en el Collado Foratón, en Aragüés del Puerto. Ese día, también se brindó ayuda a diversos montañeros, quienes presentaban esguinces y contusiones tras caídas en distintas localidades de Benasque y Bielsa.
El viernes, se produjo un rescate notable de un hombre que había estado desaparecido desde el día anterior mientras ascendía en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. También asistieron a un joven de 27 años con lesiones tras caer 20 metros, así como a una menor y un adulto de nacionalidad francesa con un esguince de tobillo en el municipio de Tella-Sin.
¿Cómo se han preparado los equipos de rescate?
Los especialistas en montaña de la Guardia Civil han estado aumentando sus capacidades de respuesta para enfrentar situaciones críticas durante el verano. Los rescates son comunes en esta época, donde los aumentos en la actividad al aire libre exigen una vigilancia y intervención eficiente.
El fin de semana culminó con un total significativo de rescates, momentáneamente aliviando la presión sobre los servicios de emergencia. Se recuerda que el montañismo y las actividades al aire libre generan riesgos y es fundamental mantener precauciones.
Con información de diariodelaltoaragon.es

