Mientras más de 300 militantes de Morena realizan actos públicos y movilizan simpatizantes para posicionarse hacia las elecciones de 2027, el Instituto Nacional Electoral (INE) no ha implementado reglas para fiscalizar esta actividad anticipada. Expertos advierten que, al carecer de supervisión, las campañas podrían estar ocurriendo sin conocimiento sobre su financiación y organización.
Datos clave
- Quién: Militantes de Morena.
- Qué: Actividades proselitistas rumbo a las elecciones de gubernaturas.
- Dónde: Diversos estados de México.
- Cuándo: Inicio de actividades anticipadas desde ahora hasta 2027.
La falta de regulación permite que Morena utilice figuras como "coordinadores de comités de la 4T" para adelantar la selección de candidatos. Este mecanismo, ya usado en elecciones anteriores, elude la ley, ya que las precampañas deben comenzar oficialmente después de diciembre. Los aspirantes efectúan recorridos y eventos públicos, distribuyen propaganda en redes sociales y organizan eventos, todo sin la obligación de reportar gastos al INE.
Además, la falta de fiscalización impide rastrear quién financia el transporte de simpatizantes a los eventos o el costo de la propaganda utilizada por los candidatos. En mayo, el bloque mayoritario del INE, bajo la dirección de Guadalupe Taddei, desestimó una propuesta para regular estos procesos, sin que haya una fecha clara para discutir nuevas reglas.
¿Por qué es importante la fiscalización electoral?
La fiscalización es crucial para asegurar la transparencia en las elecciones. Según Arturo Espinosa, director de Laboratorio Electoral, el verdadero problema radica en cómo las autoridades interpretan la legislación actual, permitiendo que los partidos simulen actividades sin consecuencias. La condición de que una conducta se considere ilegal exige la coincidencia de varios elementos, lo que facilita a los aspirantes promover su imagen sin hacer un llamado directo al voto.
¿Qué consecuencias tendrá esta falta de control?
Sin un marco claro de fiscalización, la imagen de la democracia en México se ve comprometida. Los procesos electorales se desarrollan en un entorno donde las campañas ya están en marcha, mientras se espera que las reglas se implementen más adelante. Esta situación crea un terreno favorable para prácticas que podrían socavar la igualdad entre contendientes y el sistema electoral mismo.
Frente a este panorama, es esencial que se establezcan mecanismos claros de supervisión antes de las elecciones de 2027. La falta de fiscalización podría tener repercusiones significativas en la integridad del proceso electoral y en la confianza de los ciudadanos en el sistema.
Con información de vanguardia.com.mx

