Asunción, Paraguay. - Santiago Peña renunció a su cargo como presidente de Paraguay en medio de la crisis financiera provocada por la intervención de Ueno Bank, que afectó a casi tres millones de ahorristas. La situación se tornó insostenible tras las protestas sociales y la presión política que exigieron su salida.
Peña, quien asumió la presidencia en 2023 después de desempeñarse como ministro de Hacienda, había sido accionista de un grupo empresarial que controlaba Ueno Bank, del que se desvinculó en 2025. No obstante, su relación previa fue usada por la oposición para solicitar un juicio político, acusándolo de un posible conflicto de intereses al beneficiarse de decisiones regulatorias a favor del banco.
La crisis comenzó el 3 de noviembre, cuando el Banco Central del Paraguay (BCP) intervino Ueno Bank por su incapacidad para cumplir con los requerimientos de capital. Esto dejó a millones de ahorradores sin acceso a sus fondos, un impacto que también alcanzó a recursos de organismos estatales, como el Instituto Nacional de Previsión.
En respuesta, Peña ordenó la renuncia del presidente del Banco Central y promulgó una ley para garantizar la devolución de fondos en un plazo de cinco días hábiles a los depositantes. Sin embargo, estas acciones no contuvieron el descontento social. Durante dos noches, cientos de personas protestaron en Asunción, resultando en enfrentamientos con la policía.
La presión aumentó considerablemente y, el 4 de noviembre, diputados opositores presentaron la acusación formal contra el mandatario, lo que precipitó su renuncia. Actualmente, la situación financiera de Ueno Bank sigue bajo supervisión gubernamental y se espera que las autoridades definan los pasos a seguir en los próximos días.
Con información de expansion.mx

