El flujo de remesas enviadas a Colombia alcanzó un total de 53 billones de pesos en 2025, aportando un significativo 4,3% del gasto de los hogares en el país. Esta cifra, presentada por el consultor Camilo Herrera, subraya la relevancia de las transferencias internacionales en el presupuesto familiar colombiano.
Durante el último año, las remesas experimentaron un aumento neto de 4,6 billones de pesos en comparación con el total del año anterior. Este crecimiento fue impulsado por la salida neta de 1,7 millones de colombianos al extranjero entre 2021 y 2024, con un flujo considerable hacia Estados Unidos y España, reflejando la situación migratoria actual.
Los datos también muestran que el componente de las remesas ha ido ganando terreno en la estructura de ingresos de los hogares colombianos. Más de una década, la proporción de las remesas en el consumo pasó de un 1,6% en 2017 a un 4,3% en 2025. Por su parte, los salarios y rentas hotaron un 67,8% del ingreso familiar en 2025, en un contexto donde han disminuido su participación a lo largo de los años.
En términos de balanza cambiaria, las remesas superaron el valor de las exportaciones petroleras por 1,3 veces, convirtiéndose en una fuente fundamental de divisas. A pesar de la apreciación del peso colombiano, el poder adquisitivo de las remesas en pesos reales creció un 4,4% gracias a una moderación en las tasas de inflación local, que cerraron en un 5,1%.
Aunque las remesas son cruciales para la economía colombiana, Herrera destacó que su impacto es menor en comparación con otros países de la región. El Salvador, por ejemplo, muestra una dependencia significativamente mayor, con un 34,1% del consumo de los hogares alimentado por remesas. En contraste, Colombia se ubica en la sexta posición en América Latina con un 4,3%.
Con información de eltiempo.com

