Autoridades aclaran que no desaparecieron 300 animales, pero las muertes y condiciones preocupan a defensores
En las últimas semanas, se ha generado controversia por el estado del Refugio Franciscano en la alcaldía Cuajimalpa, en la Ciudad de México. Organizaciones y habitantes denunciaron la desaparición de más de 300 perros y gatos durante el operativo de rescate. Sin embargo, las autoridades aseguran que no fue así y que mantienen un registro preciso de los animales.
Antes del operativo del 7 de enero, 21 animales murieron por problemas de salud, en condiciones que incluyen hacinamiento y falta de atención veterinaria. La mayor parte de estas muertes, ocurridas entre diciembre y principios de enero, estaban relacionadas con enfermedades crónicas y desnutrición.
Un total de 858 animales permanecían en el refugio cuando se intervino. De ellos, 304 fueron trasladados al refugio del Ajusco, 371 a un albergue en Xochimilco y 183 en la Utopía GAM. Estos espacios están proporcionando atención médica y alimentación adecuada.
Expertos veterinarios y defensores de derechos animales coinciden en que la situación refleja graves fallas en gestión y protección. La negligencia en el cuidado y la falta de controles en este refugio evidencian el riesgo que enfrentan muchos animales en instalaciones similares.
El gobierno capitalino destaca que el predio no fue asegurado y que cualquier proceso legal es civil. Sin embargo, la preocupación por las condiciones en las que se encontraban los animales persiste, y las investigaciones seguirán para determinar responsabilidades.
Por qué importa: La historia revela la importancia de fortalecer la protección animal y mejorar las condiciones en refugios, evitando tragedias similares.
Este caso evidencia que, más allá de los argumentos oficiales, la protección responsable y la vigilancia son esenciales para garantizar el bienestar animal en la ciudad.


