La estrategia de seguridad de Sheinbaum muestra una caída del 40% en homicidios en 2025, pese a amenazas extranjeras.
La secretaria de Seguridad Ciudadana, Claudia Sheinbaum Pardo, destacó una significativa reducción del 40% en los homicidios en México durante 2025, comparado con 2024. Desde la conferencia matutina en Cuernavaca, anunció que estos resultados representan el menor nivel desde 2016 y reflejan el impacto de las políticas implementadas. Este avance evidencia una tendencia positiva en la disminución de la violencia, a pesar de las tensiones internacionales.
Durante el año pasado, las autoridades reportaron que la cifra diaria de homicidios bajó en 34 casos. Siete estados concentran más de la mitad de los asesinatos, con Guanajuato a la cabeza, seguido por Baja California. En total, 26 entidades lograron reducir sus tasas de homicidio en comparación con el año anterior. La baja en delitos de alto impacto, como las lesiones dolosas, alcanzó un 47%, con 514.3 casos en 2025.
El análisis contextual revela que estas cifras reflejan una estrategia multidimensional que combina operativos coordinados, mayor inversión en prevención y fortalecimiento de instituciones. La percepción popular es que las políticas de seguridad, aunque aún tienen retos, están dando resultados tangibles en la disminución de la violencia en varias regiones del país. La colaboración entre las instituciones federales y locales parece consolidarse, generando confianza en la eficacia de las acciones.
Por otra parte, Sheinbaum minimizó las amenazas públicas del expresidente Donald Trump, quien sugirió acciones contra México relacionadas con el narcotráfico. La mandataria aseguró que ambas naciones mantienen un diálogo constante y que los avances en la lucha contra los delitos fortalecen la cooperación bilateral, incluso en un contexto de tensiones internacionales.
Este escenario plantea que, aunque la violencia en México sigue siendo un desafío, las políticas bien dirigidas y la coordinación estratégica muestran resultados positivos. La tendencia actual puede marcar un punto de inflexión, permitiendo visualizar una reducción sostenida en los niveles de violencia, siempre que continúen las acciones en ese camino. El contexto internacional y las decisiones políticas internas también influirán en la continuidad de estos avances.
La percepción de seguridad en distintas zonas del país puede mejorar a medida que los números positivos se consolidan, fortaleciendo la confianza cívica y el tejido social. Sin embargo, la vigilancia continúa siendo necesaria ante los desafíos que todavía persisten en varios estados.
