Washington D. C., EE. UU. - Un informe de la Institución Brookings revela que las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante la administración del presidente Donald Trump causaron una reducción del 0.4% en el empleo local en áreas metropolitanas con mayor actividad de la agencia. Esta caída se reflejó tanto de manera inmediata como hasta un año después de las intervenciones.
La investigación señala que, en promedio, cada arresto estuvo asociado con la pérdida de cuatro puestos de trabajo, afectando no solo a la población inmigrante sino a la fuerza laboral en general. La autora principal del estudio, Marcela Escobari, indicó que el clima de miedo generado por estas operativas llevó a que muchos trabajadores dejaran de acudir a sus empleos, impactando severamente sectores como la construcción. Esto resultó en la reducción de horarios laborales, congelación de contrataciones y, en algunos casos, el cierre definitivo de empresas.
Las autoridades federales defienden esta política migratoria como un medio para proteger el empleo de los trabajadores estadounidenses. Sin embargo, analistas económicos alertan sobre los efectos adversos en las economías locales. Un análisis adicional realizado por la Wharton School y el UCLA Latino Policy and Politics Institute encontró que el temor generalizado había reducido significativamente el gasto de los consumidores y las visitas a comercios locales.
Lauren Bis, portavoz de ICE, rechazó las afirmaciones sobre el impacto negativo en la economía local, atribuyendo los problemas económicos previos a la inmigración irregular. Bis reafirmó el compromiso de la administración actual de hacer cumplir las leyes migratorias y respaldar a los trabajadores nacionales.
Actualmente, no existen cambios inmediatos en las políticas migratorias, y las redadas continúan siendo parte de la estrategia del gobierno federal.
Con información de conexionmigrante.com

