A pesar de contar con recursos, el gobierno aún no regularizó pagos a contratistas, limitando la reactivación de las obras prometidas en plena temporada de inundaciones. En medio de las preocupaciones por las persistentes inundaciones en el noroeste de la provincia, la reactivación de las obras del Plan Maestro del Río Salado sigue siendo parcial y enfrenta obstáculos financieros. Aunque la administración nacional asegura que dispone de fondos suficientes, únicamente se han reanudado trabajos en uno de los tres tramos comprometidos, específicamente en la sección del Tramo IV.2, que abarca 30 kilómetros entre Lobos y Roque Pérez. La demora se atribuye a la falta de pagos a las contratistas encargadas de los trabajos, ya que aún no se regularizan deudas por certificaciones previas, las cuales representan una fracción menor del Fondo Hídrico Nacional, que cuenta con más de 180 mil millones de pesos. Expertos y representantes del sector agrícola remarcan que con menos del 20% del fondo sería suficiente para cancelar los compromisos y acelerar la reactivación del proyecto en su totalidad. La situación genera inquietud en productores y municipios afectados, pues la inacción retrasará obras que son cruciales para prevenir futuras inundaciones y pérdidas económicas. Además, se ha avanzado en acuerdos con la provincia de Buenos Aires, que contempla en su presupuesto 2026 una inversión para obras en la cuenca del Salado, incluyendo la zona de Bragado, donde también las obras necesarias generan retrasos y riesgos de nuevas inundaciones. La conclusión es que, a pesar de los recursos disponibles, la falta de pago por trabajos realizados frena una solución integral a los problemas de inundaciones en la región.
