Lanzarote, Canarias. - A doce años de que se emitieran las primeras alertas sobre la posible erradicación del rabo de gato, esta planta exótica continúa presente en la isla, especialmente en carreteras y terrenos alterados. La situación actual es de alerta temprana y, aunque se ha logrado disminuir su presencia, la fecha de inicio de la problemática se remonta a 2014, cuando se ratificaron medidas para combatir esta especie invasora.
En 2017, el Cabildo de Lanzarote realizó un diagnóstico que reflejaba una realidad alarmante. En un estudio sobre flora invasora, se registraron 59 especies distribuidas en 47 taxones, entre los cuales el rabo de gato figuraba como la más problemática. La investigación reveló que esta planta se había asentado en terrenos agrícolas y volcánicos recientes, alertando sobre la necesidad de intervenir en áreas sensibles y protegidas.
El informe también subrayó que los métodos utilizados para limpiar los márgenes de las carreteras estaban contribuyendo, paradójicamente, a la expansión del rabo de gato. Según los especialistas, eliminar por completo la vegetación y remover el sustrato generaba las condiciones ideales para que estas especies invasoras se establecieran en nuevos espacios.
Asimismo, se identificó que los acopios de áridos empleados en obras públicas podían actuar como vías de dispersión de tales especies. En un caso específico, se documentó que áridos importados para reparar una pista en Playa de la Madera habían proporcionado oportunidades para la introducción de especies invasoras.
Actualmente, la gestión de este problema sigue siendo una prioridad, aunque persiste la incertidumbre sobre la implementación de medidas efectivas para controlar su propagación en Lanzarote.
Con información de lavozdelanzarote.com

