Numerosos municipios en España están implementando pulseras inteligentes para prevenir golpes de calor en trabajadores al aire libre, especialmente jardineros y barrenderos. Esta iniciativa surge tras varios casos de muertes relacionadas con temperaturas extremas.
Datos clave
- Quién: Trabajadores municipales, incluidos barrenderos y jardineros.
- Qué: Reparto de pulseras inteligentes para monitorear temperaturas.
- Dónde: Municipios como Barcelona, Motril y Pozuelo de Alarcón.
- Cuándo: Desde el verano de 2022, en respuesta al aumento de temperaturas.
La iniciativa se propuso después del trágico fallecimiento de José Antonio González, un barrendero que murió debido a un golpe de calor en 2022 en Madrid. Los aumentos constantes en las temperaturas han llevado a decisiones proactivas para proteger a los empleados en sus trabajos al aire libre. Las pulseras son capaces de alertar a los usuarios sobre un aumento inusual en su temperatura corporal, contribuyendo así a prevenir situaciones de emergencia.
Además de las pulseras, algunas ciudades han adoptado medidas complementarias como descansos programados durante jornadas de calor, así como la prohibición de trabajar en solitario. En Barcelona, por ejemplo, se han instaurado descansos adicionales y se les ha proporcionado uniformes más ligeros a los trabajadores.
¿Cómo funcionan estas pulseras?
Las pulseras inteligentes están diseñadas para detectar cambios en la temperatura corporal y las pulsaciones de los trabajadores. Emiten una alerta cuando los niveles superan ciertos límites, permitiendo a los usuarios reaccionar a tiempo. Aunque el uso de estos dispositivos no es obligatorio, la mayoría de los trabajadores han optado por utilizarlas debido a su utilidad.
Los precios de estas pulseras oscilan entre 40 y 60 euros, y se asemejan a los relojes deportivos, convirtiéndose en herramientas valiosas que contribuyen a la seguridad laboral durante olas de calor.
¿Qué opinan los trabajadores sobre esta medida?
Los empleados han manifestado que la implementación de estas pulseras es un paso positivo, aunque algunos han señalado que la cantidad disponible no es suficiente para todos. Trabajadores de ciudades como Motril han recibido estas pulseras y reportan que han sido un recurso útil para prevenir golpes de calor. Sin embargo, las voces críticas destacan la necesidad de una mayor inversión en equipos para garantizar que todos los trabajadores expuestos al calor extremo estén protegidos.
A medida que el clima extremo se vuelve más habitual, las medidas adoptadas por los municipios para proteger a sus trabajadores son cada vez más cruciales. La implementación de esta tecnología es solo un primer paso hacia la creación de entornos laborales más seguros bajo condiciones climáticas desafiantes.
Con información de elpais.com

