Una multitud de iraníes y sus descendientes protestaron antes del partido de la Copa Mundial de la FIFA 2026 entre Irán y Nueva Zelanda en SoFi Stadium, Inglewood. Los manifestantes pidieron la exclusión del equipo de la competencia, argumentando que no representa a su país ni a su bandera tradicional, sino al régimen de la República Islámica de Irán.
Cientos de personas se congregaron en la intersección de Pincay Drive y Kareem Ct., donde defendieron su bandera con el emblema del león y el sol. Aunque la FIFA advirtió sobre la confiscación de dicha bandera por considerarla inapropiada, los asistentes dejaron claras sus posturas en medio de la controversia política.
Varios integrantes de la comunidad iraní-estadounidense, como Sherry y Abby Aghahanian, manifestaron que los futbolistas no representan a su nación. Esta protesta ocurre en un contexto de tensiones diplomáticas en el que Estados Unidos busca un acuerdo relacionado con el conflicto en el estrecho de Ormuz. Las voces en la diáspora insisten en la necesidad de una voz que apoye la libertad en Irán.
La tensión aumentó por una reciente decisión judicial que permite a la FIFA prohibir la presencia de banderas históricas dentro de los estadios. El juez dictaminó que esta restricción es válida para mantener el orden en las sedes del torneo. Esta decisión fue vista por muchos como un ataque a la libertad de expresión cultural de la comunidad iraní.
A pesar de las protestas, miles asistieron al evento para apoyar al equipo, aunque con una clara oposición al régimen islámico. Las multitudes expresaron su deseo de libertad para Irán, en un contexto donde numerosos iraníes no reconocen al actual régimen.
Con información de laopinion.com

