Ciudad de México, CDMX. - Politólogos y expertos en derecho electoral han señalado un evidente trasfondo político en la reciente iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum, que busca prohibir a gobernadores y presidentes poseer doble nacionalidad. Esta propuesta se presenta en un contexto donde el exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca, con nacionalidad estadounidense, enfrenta complicaciones legales que dificultan su entrega a la Fiscalía General de la República.
Juan Carlos Rivera, profesor de EGADE Business School, advirtió que la iniciativa no surge de un diagnóstico institucional, sino como una respuesta a un caso particular. “La Presidenta ha enmarcado esta propuesta en términos de injerencismo, pero legislar basado en casos anecdóticos poco favorece la construcción de una buena arquitectura constitucional”, afirmó.
Rivera recordó que la Constitución ya establece que los titulares del Ejecutivo deben ser mexicanos por nacimiento sin otra nacionalidad. Pese a que el exgobernador ya fue declarado inelegible para la elección de 2024 por esta razón, la nueva propuesta incluye un requisito de residencia de 20 años, lo cual podría ser visto como un mecanismo excluyente.
Fernando Dworak, analista político, también cuestionó la iniciativa, considerándola un intento de cerrar espacios a la oposición. Subrayó que el debate sobre la doble nacionalidad es complejo y está presente a nivel global, y se refirió a cambios en la política de ciudadanía de Estados Unidos como un ejemplo de estas dinámicas.
José Lerdo Galicia, académico de la Universidad La Salle, enfatizó que contar con más de una nacionalidad refleja la realidad social actual y no debería considerarse un signo de falta de patriotismo.
La iniciativa está programada para ser presentada en el Congreso este mes, y su discusión anticipa un debate sobre la lealtad y el acceso a la política Mexicana.
Con información de eluniversal.com.mx

