La Cepal ajusta sus previsiones para México debido a un debilitamiento en la demanda interna, mientras mantiene su proyección regional para 2024 y 2025.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) revisó a la baja su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana en 2024, proyectando un aumento del 0.4%, en comparación con el 0.6% estimado en octubre pasado. Este ajuste responde a una menor demanda interna, atribuida a la reducción en remesas, así como a una caída en el consumo y la inversión privada. A pesar de esta revisión, el organismo mantiene su proyección para el Producto Interno Bruto (PIB) de México en 1.3% para 2025, señalando un lento proceso de recuperación económica.
Este reporte se inscribe en un contexto donde la región en su conjunto enfrenta un escenario de crecimiento moderado, debido a una demanda interna débil y la incertidumbre global. América Latina y el Caribe espera expandirse un 2.4% en 2024 y un 2.3% en 2025, con ciertos países mostrando dinámicas diferentes por efectos de exportaciones y condiciones internacionales. La región continúa dependiendo en gran medida del sector servicios, que sigue siendo motor de empleo y recuperación post-pandemia, aunque con signos de desaceleración desde 2022.
Analistas destacan que estos datos reflejan desafíos estructurales internos, como tasas elevadas de informalidad y brechas de participación laboral, que limitan el impulso del consumo y la inversión. La tendencia regional durante 2025 también evidencia una desaceleración en países de Sudamérica y Centroamérica, mientras que la inflación continúa su descenso, consolidando un proceso de estabilidad en los precios.
El observatorio regional subraya la importancia de políticas enfocados en fortalecer la productividad y ampliar la formalidad laboral como estrategias para revertir el bajo dinamismo económico, en un entorno internacional aún frágil y marcado por la volatilidad.
