La nueva residencia del príncipe William impone restricciones sobre su transporte personal.
El príncipe William, de 43 años, ha renunciado a su scooter eléctrico tras mudarse a su nueva residencia real en el Castillo de Windsor. Este vehículo se había convertido en una forma práctica de transporte para él, permitiéndole desplazarse rápidamente entre oficinas y otras áreas del complejo sin complicaciones.
La decisión de abandonar este medio de transporte resalta el cambio en su vida cotidiana con Kate y sus hijos. La prohibición restringe su estilo de vida anterior, donde podía moverse con mayor libertad. Ahora, su rutina deberá ajustarse a las nuevas normas del castillo.

