El Papa realizó su primer discurso en España, agradeciendo la invitación para llevar a cabo este viaje apostólico. Este recorrido, que tiene múltiples etapas, tiene el objetivo de revelar aspectos de la rica diversidad cultural y religiosa del país, el cual ha sido un pilar de la fe cristiana durante casi dos mil años.
En su discurso, el Pontífice subrayó la importancia del diálogo y la cooperación entre las diversas fuerzas de la nación. Señaló que la historia de España sugiere que la cultura de la confrontación no lleva a la prosperidad, sino que es el encuentro lo que genera estabilidad. Citó al Papa Francisco, quien ha enfatizado la necesidad de un diálogo constante entre la idea y la realidad.
El Papa también hizo eco de la relevancia de figuras históricas como Juan de la Cruz y Teresa de Ávila, que han dejado una huella profunda en la vida espiritual del país. Resaltó la conexión entre la espiritualidad y la realidad histórica, enfatizando la mística que invita a buscar la luz en la oscuridad y a encontrar el sentido en las adversidades.
El discurso concluyó con una reflexión sobre la necesidad de construir una civilización del amor y de proteger la dignidad humana. En tiempos de polarización, el Papa abogó por una educación que fomente la interioridad y la trascendencia, resaltando el compromiso de la Iglesia católica para servir a un pueblo en busca de reconciliación y paz.
Con información de abc.es

