La primavera de 2026 ha sido excepcionalmente cálida en Extremadura, presentando una temperatura media de 16.5 grados, superando en 1.6 grados el promedio habitual de 14.9 grados. Este periodo también marcó el abril más caliente desde que se iniciaron los registros en la comunidad autónoma.
Datos clave
- Temperatura media de la primavera: 16.5 grados.
- Abril: mes con 17.4 grados, superando el promedio por 3.1 grados.
- Precipitaciones acumuladas entre marzo y mayo: 88.2 litros por metro cuadrado.
- Segunda primavera más seca de los últimos cinco años.
- Aumento de precipitaciones acumuladas en el año hidrológico: 666.3 litros por metro cuadrado.
Durante una presentación sobre el comportamiento climático reciente, el delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Extremadura, Marcelino Núñez, indicó que los tres meses primaverales tuvieron temperaturas elevadas, aunque abril destacó por ser el principal responsable de estas condiciones extraordinarias. Este aumento de calor no solo afecta el confort de los ciudadanos, sino que repercute en el medio ambiente y en la agricultura local.
¿Qué implicaciones tiene este aumento de temperatura?
El fenómeno de temperaturas altas puede tener diversas repercusiones, incluyendo la exacerbación de fenómenos extremos como olas de calor. Marcelino Núñez advirtió que, aunque las predicciones para el verano sugieren un incremento en las temperaturas, es complicado anticipar la frecuencia de estos episodios de calor extremo, debido a la variabilidad climática que influye en los pronósticos a largo plazo.
¿Cómo afecta la sequía a la región?
Además del calor, la primavera de 2026 ha sido marcada por una notable escasez de lluvias. Con solo 88.2 litros por metro cuadrado acumulados, se convierte en la segunda primavera más seca en cinco años. Este descenso en lluvias, junto con un verano que históricamente suele ser seco, plantea preocupaciones sobre la disponibilidad de agua y el impacto en la agricultura. A pesar de la falta de precipitaciones, el año hidrológico se presenta con un buen nivel de humedad gracias a las lluvias abundantes del invierno pasado.
Las previsiones estacionales sugieren que el verano podría traer algo de lluvia, aunque el efecto de este aumento sería limitado. La comunidad autónoma está en alerta por las futuras implicaciones que el cambio climático pueda generar en su clima y recursos hídricos.
Con información de eldiario.es

