El juicio por el caso de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno español, continúa generando controversia. Este lunes, el Partido Popular (PP) y las acusaciones ultra presentaron sus conclusiones finales en la Audiencia Provincial, desafiando las declaraciones de varios testigos que han puesto en duda las conclusiones de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.
Los abogados del PP, en particular Alberto Durán, cuestionaron la credibilidad de los testigos, sugiriendo que sus testimonios carecerían de solidez. Mensajes como que algunos han sido inducidos a declarar, o que su ascenso profesional podría estar relacionado con el proceso judicial, fueron parte de su estrategia para desacreditar las declaraciones. En contraste, la letrada de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, defendió que la validez de un informe de la UCO no se puede comparar con las declaraciones de testigos que se suponen están alineados con intereses políticos.
La investigación realizada por el teniente coronel Antonio Balas, que abarca correos electrónicos de la Diputación de Badajoz, ha demostrado que la creación del puesto que ocupó David Sánchez se originó en un nivel superior, apuntando directamente al expresidente de la Diputación, Miguel Ángel Gallardo. Durante el juicio, se afirmó que esta decisión estaba premeditada y vinculada a influencias políticas.
Las acusaciones han aumentado sus peticiones de pena a seis años para David Sánchez, a pesar de que el delito de aceptación de nombramiento ilícito está prescrito. Tras una reconsideración del tribunal, la solicitud del abogado del imputado para que este pudiera declarar nuevamente fue rechazada, ya que no se considera que haya cambios sustanciales que justifiquen una nueva declaración en el juicio.
Con información de eldiario.es

