Las elecciones presidenciales en Colombia han dejado un panorama de polarización extrema, alertó Daniel Zovatto, director de RadarLatam360. Durante la primera vuelta, se observó una división casi equitativa en los votantes, con la izquierda consolidándose y una emergente derecha radical como principal oponente. Este escenario ha relegado al centro político, lo que limita las opciones moderadas para el electorado.
En su análisis, Zovatto destacó el descontento hacia el gobierno actual, evidenciado en el avance del candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella, quien logró capitalizar el malestar acumulado por años. La falta de reconocimiento por parte del presidente Gustavo Petro de los resultados iniciales ha acentuado la tensión política. La respuesta de los votantes indica un voto de castigo por los excesos de la administración.
La lucha entre Iván Cepeda y De la Espriella refleja una dicotomía de propuestas antagónicas. Zovatto enfatizó que resulta escaso el espacio para opciones más moderadas en este contexto electoral polarizado. Además, la incertidumbre persiste sobre el apoyo que podrían ofrecer los candidatos de centro, como Sergio Fajardo, a los contendientes en la segunda vuelta.
Las elecciones de Colombia encuentran paralelismos con los recientes procesos en Perú, Chile y Ecuador, donde se ha visto un ascenso de extremos políticos. La relación entre Zovatto y Lozano sugiere que el camino hacia la gobernabilidad y la estabilidad democrática se torna complejo en medio del radicalismo creciente. En tres semanas se definirá no solo al nuevo presidente, sino también el futuro político del país.
El resultado de esta segunda vuelta será decisivo para comprobar la fortaleza de las instituciones democráticas en Colombia. La atención está centrada en quiénes logran atraer a los votantes moderados y aquellos que decidieron no participar en la primera ronda.
Con información de eluniversal.com.mx

