Buenos Aires, Argentina. - La pobreza en Argentina se disparó al 53% en el primer semestre de 2024, según un análisis del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Este dato resalta la dificultad histórica del país para mantener avances en indicadores sociales, tema que se profundiza en el libro “Pobreza: la grieta que importa”, editado por Andrés Schipani, donde expertos ofrecen diversas perspectivas sobre la situación.
Leonardo Tornarolli, del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (Cedlas), señala que la simplificación de la pobreza a niveles monetarios no refleja el panorama completo. El análisis multidimensional incluye factores como el acceso a agua y servicios básicos, revelando mejoras estructurales en las condiciones de vida, aunque el indicador de pobreza monetaria se ha deteriorado en comparación con los años setenta.
Desde 1974, la pobreza en el Gran Buenos Aires ha fluctuado. En octubre de ese año, representaba un 11%. Tras varios eventos económicos, como el “Rodrigazo” de 1975, el porcentaje aumentó significativamente. Tras la crisis de 2001, se alcanzó un punto álgido del 63.7% en 2002, con posteriores caídas hasta llegar a mínimos durante la última década. Sin embargo, la pandemia llevó la cifra a un 44.2%, y aunque se registró una ligera mejoría al final de 2023, el nuevo aumento a 53% plantea interrogantes.
El contexto económico también juega un rol crucial. "Cuando la economía se expande, los salarios reales aumentan y la pobreza baja", explica Tornarolli, advirtiendo que la informalidad y la pérdida de poder adquisitivo también son factores determinantes en el aumento de la pobreza actual. La creación de trabajos informales plantea retos adicionales para la sostenibilidad de la reducción de la pobreza.
El enfoque del libro sugiere que, a pesar de la existencia de redes de contención social y organizaciones comunitarias, la escalabilidad del crecimiento económico sigue siendo un desafío. Las perspectivas futuras sobre la pobreza dependerán de la reactivación efectiva del mercado laboral y la creación de empleos estables.
Con información de cronista.com

