La Cofepris confirma que las playas yucatecas mantienen niveles aceptables de contaminación, aunque algunos puertos muestran incrementos en enterococos
Un monitoreo federal realizado durante el verano de 2025 ha confirmado que todas las playas de Yucatán son aptas para el uso recreativo. Este análisis, llevado a cabo por la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris) en coordinación con las autoridades estatales de Salud y la Red Nacional de Laboratorios de Salud Pública, indica que las condiciones del agua en las playas del estado permanecen dentro de los parámetros seguros.
El estudio evaluó los niveles de Número Más Probable (NMP) de enterococos en cada muestra de agua. Se considera que una playa presenta riesgo sanitario si supera los 200 NMP por cada 100 mililitros de agua. Los niveles de enterococos sirven como indicador de contaminación fecal, y valores elevados pueden señalar la presencia de otros patógenos potencialmente peligrosos para la salud de los bañistas.
La Cofepris informó que, en general, la calidad del agua en las playas yucatecas es buena y que no existen evidencias de presencia de marea roja en el litoral estatal, a pesar de los temores recientes en algunos puertos. La presencia de esta alga nociva aún no ha sido confirmada en las costas de Yucatán, lo que tranquiliza a los visitantes y a las autoridades locales.
El muestreo más reciente en Yucatán se realizó del 23 de junio al 4 de julio, en tanto que el anterior se llevó a cabo entre el 18 y el 27 de marzo. Ambos análisis demostraron que las playas permanecen dentro de los límites aceptables de contaminación, aunque algunos puntos presentan incrementos en los niveles de enterococos respecto a muestreos anteriores.
Entre las playas que mantienen niveles seguros se encuentran Telchac I, con 27 NMP; Telchac II, con 20; Progreso I, con 16; Progreso II, con 11; Progreso III, con 21; Progreso IV, con 21; Chelem I, con 31; Chelem II, con 24; Chuburná Puerto I, con 10; Chuburná Puerto II, con 20; Chicxulub, con 14; Celestún I, con 14; Celestún II, con 17; Sisal, con 13, y San Benito, con 27.
No obstante, algunos sitios muestran un aumento significativo en los niveles de enterococos. La playa Bonita de San Felipe, por ejemplo, pasó de 12 NMP en el muestreo anterior a 100 en el reciente; Río Lagartos aumentó de 18 a 92; El Cuyo, de 13 a 71; Santa Clara, de 15 a 74; y Chabihau, de 11 a 63. Aunque estos niveles son aún considerados seguros para actividades recreativas, reflejan una tendencia al alza en la contaminación fecal en ciertas zonas.
En otras regiones del país, los resultados también revelaron playas con niveles elevados de enterococos. La playa del Niño en Cancún, Quintana Roo, registró 30 NMP, mientras que en Campeche, la Playa Bonita presentó 140 NMP, siendo la más contaminada del país en este monitoreo.
La Cofepris destacó que diversos factores influyen en la calidad del agua, como drenajes pluviales, descargas de aguas residuales tratadas, asentamientos irregulares, contaminación por escorrentías, actividades de comercio informal y gran afluencia de bañistas en temporadas altas. La falta de infraestructura sanitaria adecuada en algunas áreas también contribuye a la problemática.
El organismo federal precisó que las muestras de agua se recolectaron durante las semanas previas al periodo vacacional de verano, con el objetivo de informar a la ciudadanía sobre las condiciones sanitarias de las playas. Durante estas vacaciones, se analizaron un total de 2,355 muestras en 289 playas de los destinos turísticos más visitados del país.
Los datos revelaron que 273 playas son seguras para el uso recreativo, aunque algunas de ellas presentan niveles elevadamente incrementados de enterococos. Entre las más contaminadas están Nexpa, en Michoacán, con 3,785 NMP; Caletilla en Acapulco, con 643; y Tijuana I, en Baja California, con 741 NMP. La mayor concentración registrada fue en Nexpa, considerada la playa más contaminada en esta medición.
Finalmente, la Cofepris hizo un llamado a la población a colaborar en el mantenimiento de la limpieza de las playas durante la temporada vacacional. La protección del entorno y la correcta disposición de residuos son responsabilidades de todos, con el fin de preservar la salud y garantizar un verano seguro para los visitantes.
