Una petrolera estadounidense, Ikon Midstream, está siendo objeto de una investigación conjunta por parte de autoridades en México y Estados Unidos, relacionada con el contrabando de combustible. Un informe de la agencia Reuters indica que la empresa podría estar asociada con una red de huachicol vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación.
Las autoridades mexicanas, a través de la Procuraduría General de la República, han señalado que Ikon Midstream podría actuar como proveedor de productos petroleros para este cártel. Asimismo, se menciona que el mes pasado se realizaron allanamientos en las oficinas de la compañía, en respuesta a sospechas sobre sus operaciones de envío de productos petroleros desde Estados Unidos y Canadá hacia México por vía marítima, con el objetivo de eludir impuestos.
La investigación revela que los cárteles mexicanos obtienen ingresos significativos mediante el tráfico ilegal de gasolina y otros productos petroleros. Estas operaciones contribuyen al enriquecimiento ilícito y a la evasión fiscal, un problema que afecta directamente la economía de ambos países.
Respuesta a las acusaciones, Ikon Midstream emitió un comunicado en el que niega cualquier vínculo con actividades delictivas, afirmando que no ha brindado apoyo material al Cártel Jalisco Nueva Generación. La compañía asegura que una investigación no implica que se hayan encontrado irregularidades.
El caso destaca la compleja relación entre las empresas del sector energético y los grupos criminales en México. Esta situación podría tener implicaciones significativas para el mercado energético, así como para las políticas de seguridad en la región.
Con información de laopinion.com

